- Hola extraño- me dijo sin mirarme.
- ¿Cómo va tu cumpleaños princesa?
- Ahora que llegaste mejor- me miró y me dio un beso rápido, comimos y pasamos la
tarde tranquilamente, casi al anochecer sólo quedaba su familia y la mía,
subimos a su habitación mientras nuestras familias platicaban, entramos y nos
sentamos en su colchón era lo único que quedaba.
- ¿Quiero darte algo?- le dije, metí mi mano a mi chaqueta y saque una pequeña
caja, ella la miro emocionada y la tomo.
- ¿Para mí?- me miro y solo asentí con la cabeza- ¿puedo abrirlo ahora?
- Claro- ella se emocionó y miro dentro de la cajita, saco un dije en una cadena con forma
de corazón, lo miro detalladamente- sé que no te gustan este tipo de cosas,
pero quería darte mi corazón, para que lo tuvieras siempre- ella sonrió y me
miro.
- Me encanta- me abrazo- muchas gracias Louis, lo siento yo no te compre nada- dijo triste.
- No importa- le sonreí, ella sonrió.
-Ya
sé- se quitó una cadena con una cruz que llevaba siempre, se la había regalado
su abuela, y la extendió hacia mi.
- ¿Qué? No, esa cadena es importante para ti, era de tu abuela- ella sonrió y me
la puso
-Lo
sé, por eso quiero que la tengas- yo mire la cadena colgando de mi cuello, y
luego a ella.
- Gracias- sonreí.
- Me ayudas a ponérmela-
me dijo y me dio la cadena con el dije, se volteó y levanto su cabello, yo
torpemente le puse la cadena, estaba nervioso era nuestra última noche juntos,
en mucho tiempo, platicamos durante horas abrazados y recostados,
hasta que mis padres me dijeron que era hora de irnos, esa noche no pude
dormir, a la mañana siguiente fui con mi familia a despedirnos de _______ y su
familia, prometimos hablarnos, mandarnos mensajes todos los días y cada tercer
día hacer videollamadas, la bese y abrace y no quería dejarla ir, algo me decía
dentro de mí que no la dejará irse.

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